Historia de iniciación en 10 capítulos. Primeros capítulos de Brianny Becerra...
I Partiendo a un lugar desconocido
Todo comenzó el 7 de diciembre del 2018.
Partimos temprano al aeropuerto, mi mamá y yo.
Con mi familia, mis tíos, sus hijos y mis abuelos que fueron a despedirnos. Fue una despedida fuerte, con demasiados sentimientos encontrados, felicidad de poder conocer otro país y tener un nuevo comienzo y tristeza a la vez de no volverlos a ver y no saber hasta cuándo. Sabía que no los volvería a ver, si pasaba esas paredes blancas al igual que las nubes, no habría vuelta atrás. A partir de ahí me volví un mar de lágrimas. No sé si estaba haciendo lo correcto.
¿Tenía que haber protestado más?
No podía hacer más nada, ya estaba arriba de ese avión con destino a un mundo desconocido y nuevo para mí, que es difícil saber si me gustaría conocer.
Ese mismo día aterrizamos en Puerto Ordaz, Venezuela. Íbamos a agarrar un carro que iba por toda la carretera que nos iba a llevar hasta la frontera de Brasil.
Estando en el carro, asomé mi mano por la ventana, sintiendo el viento corriendo entre mis dedos y con mis manos recorriendo las siluetas de las montañas. Solo trataba de distraerme.
Una de las paradas que hicimos fue en La Gran Sabana. Fue hermoso ver cómo caía el agua y el sonido tan pacífico que generaba.
Agarramos un autobús y luego un avión directo a Argentina.
II La llegada
El 15 de diciembre llegamos a Argentina.
Nos fueron a recoger al aeropuerto, mi papá y mi tío, cuando los vi, salí corriendo hacia ellos y comencé a llorar, sentía esas lágrimas saladas recorriendo mi cara jajaja. Abracé a mi papá tan fuerte que sentía que mis brazos se desvanecieron. Agarramos la carretera hasta llegar a donde íbamos a vivir, Vicente López. Llegamos y comenzamos a bajar todas las maletas del carro y a acomodar nuestras cosas. Ese mismo día salimos a darle una sorpresa a una amiga de mi tía, llegamos al lugar y yo lo único que hacía era inflar e inflar globos y escuchar cómo explotaban cada 2x3, ya estaba aburrida de eso, lo único que quería era irme a casa y poder descansar. Tenía que comenzar a adaptarme, aunque yo no quisiera.
III La noticia
Fuimos a otro país para un “mejor futuro para nosotros”. Separarme de mi familia (mis abuelos, que son como mis segundos padres, mis tíos y sus hijos que formaron la gran parte de mi infancia), repentinamente no me había pegado tan mal en las primeras semanas sin ellos, al darme cuenta de que no los tenía tan cerca como antes, me hacían mucha falta. Cuando llegamos acá, mi papá y mi mamá nos dieron la noticia de que mi mamá estaba embarazada, yo no lo podía creer, fue muy inesperado. No sabía cómo reaccionar. Antes se lo había pedido, pero, ahora que era real no sabía si lo quería de verdad, fue todo muy raro. ¿De verdad quería un hermano? Después de la noticia, me preguntaba cómo sería, ahora que ya no iba ser hija única. Lo único que pensaba era que tenía que comenzar a compartir la mayoría de las cosas con alguien más, aparte no habría tanta atención ni amor para mí.

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